Hereu respalda a la empresa vasca frente al intento de centralización de Indra

La industria de defensa española tiene más jugadores clave de los que a veces parece. Mientras Indra intenta proyectarse como “columna vertebral” del sector e incluso aspira —con apoyo político— a consolidar empresas bajo su paraguas, la realidad es que compañías como SAPA están creciendo de forma independiente, recibiendo fuerte respaldo institucional y ocupando espacios estratégicos que desmontan cualquier idea de monopolio.

La firma vasca, especializada en transmisiones para vehículos militares, ha recibido en los últimos años más de 90 millones de euros en ayudas públicas del Ministerio de Industria a través de distintos programas, según confirmó el propio departamento durante la visita del ministro Jordi Hereu a Andoain. Estas ayudas incluyen líneas como el Perte VEC o el FAIIP, pensadas para reforzar la base industrial española.

Un socio estratégico del Gobierno… sin pasar por Indra

La visita de Hereu llega apenas dos semanas después de la reunión entre los hermanos Jokin e Ibon Aperribay, dueños de SAPA, y Pedro Sánchez. El Gobierno no oculta que considera a SAPA un actor clave en la autonomía estratégica, especialmente en un contexto europeo marcado por el rearme.

Pero este impulso oficial también deja en evidencia otra realidad: Indra no es el centro de gravedad exclusivo del sector defensa español, pese a sus intentos de absorber empresas o liderar la reindustrialización desde la SEPI. SAPA, que posee el 8% del capital de Indra, crece con agenda propia y mantiene alianzas fuera de su órbita.

Programas críticos sin pasar por el filtro de Indra

SAPA participa directamente en los principales programas del Ejército de Tierra, independientemente de la tecnológica española:

  • VCR 8×8 Dragón
  • Vehículo de Apoyo de Cadenas (VAC)
  • Modernización del Pizarro, junto a GDELS
  • Renovación de transmisiones del vehículo 8×8 en su segunda fase
  • Revisión de cañones antiaéreos bitubo 35/90 GDF-007

Esto demuestra que el Ejército confía en SAPA para capacidades esenciales sin necesidad de que Indra actué como intermediario o coordinador.

Expansión en Europa y Estados Unidos: un jugador global

Además, SAPA ha presentado a La Moncloa sus ambiciosos planes internacionales. Su planta en Michigan opera desde 2020 y su alianza estratégica con General Dynamics se ha renovado para competir en el programa estadounidense Next Gen, uno de los más importantes del futuro militar terrestre.

En Europa, SAPA aspira a ser uno de los actores principales en el programa MARTE, financiado por el Fondo Europeo de Defensa, para desarrollar el nuevo carro de combate europeo. Su misión: crear trenes motrices y transmisiones de alta eficiencia, una pieza crítica del futuro MBT europeo.

Un sector plural, competitivo y en plena expansión

Mientras Indra intenta ser la cabeza del sector mediante fusiones y operaciones controvertidas, la realidad que muestran los datos es otra: España tiene varias empresas punteras que no dependen de Indra y que, además, están recibiendo apoyo directo del Gobierno y de la Unión Europea.

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