Un episodio que reabre el debate sobre ética y defensa

Los hermanos Ángel Escribano y Javier Escribano, presidente y consejero de Indra, realizaron varios viajes a Guinea Ecuatorial con el objetivo de negociar la venta de material de defensa al régimen de Teodoro Obiang Nguema, según ha publicado El Confidencial.

Las visitas se produjeron a finales de 2018, en un momento en el que el país africano ya acumulaba sanciones internacionales y denuncias por violaciones sistemáticas de derechos humanos. Pese a ese contexto, los propietarios de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) mantuvieron encuentros en Malabo con el dictador guineano y miembros de su Gobierno.

Viajes en la aerolínea Plus Ultra, rescatada por la SEPI

Uno de los elementos más llamativos de estos desplazamientos es que se realizaron en vuelos de Plus Ultra, la aerolínea venezolana que años después sería rescatada por la SEPI con un préstamo público de 54 millones de euros durante la pandemia.

Según las informaciones publicadas, los trayectos se efectuaron en aeronaves de gran capacidad en las que viajaban apenas una decena de pasajeros, a pesar de contar con espacio para cerca de 200 personas. El uso de esta compañía aérea añade un componente adicional de controversia, dado que el rescate público de Plus Ultra sigue bajo escrutinio judicial y político.

Negociaciones para vender armamento a un régimen sancionado

De acuerdo con las fuentes citadas por El Confidencial, los Escribano intentaron cerrar acuerdos para suministrar torretas para vehículos blindados y sistemas de defensa al Gobierno de Guinea Ecuatorial.

En aquel momento, el hijo del dictador, Teodoro Nguema Obiang Mangue, ya había sido objeto de investigaciones y sanciones internacionales por presunto blanqueo de capitales y malversación de fondos.

La operación finalmente no prosperó. La fórmula de pago —presuntamente vinculada a entregas de petróleo— no convenció a los empresarios españoles y las conversaciones no llegaron a materializarse en contratos firmes.

Expansión internacional y papel de colaboradores clave

Las mismas fuentes indican que, en ese periodo, los hermanos Escribano también mantuvieron contactos comerciales en otros países como Argelia y Venezuela, en el marco de su estrategia de expansión internacional en el sector de defensa.

Parte de estas gestiones habrían sido coordinadas por Teresa Cabezón, persona de confianza de la familia, que más tarde fue incorporada a la estructura de Indra en el área internacional de defensa tras el nombramiento de Ángel Escribano como presidente.

Impacto reputacional en plena crisis de gobernanza

La revelación de estos viajes y negociaciones se produce en un momento especialmente delicado para Indra, inmersa en una crisis de gobernanza tras el intento fallido de fusión con EM&E y el debate sobre el conflicto de interés derivado del doble papel de Ángel Escribano como presidente de la cotizada y propietario de la empresa a integrar.

La combinación de negociaciones con un régimen sancionado, viajes en una aerolínea posteriormente rescatada con dinero público y la actual posición institucional de los protagonistas añade presión reputacional a una compañía estratégica participada por el Estado.

Puedes leer el artículo original en El Confidencial.