Más del 70% del gasto militar acaba en manos de Indra y Airbus
El reparto de los contratos militares en España durante 2025 deja una fotografía inquietante: la concentración masiva del gasto público en un número muy reducido de compañías, con Indra como uno de los grandes beneficiarios de un sistema de adjudicación cada vez más opaco y menos competitivo.
Según el informe Rearme 2025, elaborado por el Observatorio de Seguridad Nacional de Opina 360, el Ministerio de Defensa adjudicó 31.793 millones de euros en contratos militares en un solo año, una cifra sin precedentes que multiplica por nueve la del ejercicio anterior. De ese volumen, más del 70% acabó en manos de Indra y Airbus, ya sea de forma individual o a través de uniones temporales de empresas (UTE).
Un mercado dominado por los mismos actores
En el reparto individual, Indra acumuló 5.667 millones de euros, casi el 18% del total adjudicado en 2025, situándose muy por encima de la mayoría de empresas del sector. La distancia con otros fabricantes es abismal: compañías con trayectoria industrial acreditada apenas recibieron importes residuales en comparación, quedando relegadas a porcentajes inferiores al 2% del total.
El desequilibrio se dispara cuando se analizan las UTE. La alianza Indra–Escribano concentró 7.610 millones de euros, casi una cuarta parte de todo el gasto militar adjudicado en el año. De esa cifra, 7.240 millones corresponden exclusivamente a los contratos de artillería de ruedas y de cadenas, el mayor programa de este tipo en décadas.
Contratos millonarios, experiencia discutida
La adjudicación de estos programas ha encendido las alarmas en el sector. Santa Bárbara Sistemas ha anunciado recursos judiciales al considerar que no fue invitada a participar en procesos clave y que las empresas seleccionadas carecen de la experiencia industrial necesaria para ejecutar programas de artillería de esta magnitud.
Las críticas no se limitan a un competidor concreto. En el sector se extiende la percepción de que los grandes contratos se reparten antes de que exista una competencia real, relegando a empresas con capacidades contrastadas y reduciendo el mercado a un circuito cerrado de adjudicatarios recurrentes.
Adjudicaciones directas como norma, no como excepción
El dato más controvertido del informe es otro: el 88% del importe adjudicado en 2025 se otorgó sin concurso público. De los 31 programas especiales de modernización militar impulsados por el Gobierno, 29 fueron asignados de forma directa, lo que supone casi 28.000 millones de euros sin competencia efectiva.
Este modelo ha permitido que Indra encadene contratos estratégicos de enorme volumen, desde sistemas de artillería hasta centros de operaciones, radios tácticas y plataformas de mando y control, blindando su posición como proveedor casi omnipresente del Ministerio de Defensa.
Un salto presupuestario sin precedentes… y sin control proporcional
El gasto militar español no solo ha crecido: se ha disparado. En un solo ejercicio se ha triplicado todo lo adjudicado entre 2022 y 2024. El Gobierno justifica este salto por los compromisos con la UE y la OTAN, pero la velocidad del incremento contrasta con la debilidad de los mecanismos de control, concurrencia y transparencia.
Mientras tanto, otras empresas del sector apenas logran acceder a contratos relevantes, y el ecosistema industrial queda condicionado a decisiones políticas centralizadas, más próximas a una planificación dirigida que a un mercado competitivo.
Indra, beneficiario estructural de un sistema cerrado
El resultado final es claro: Indra se ha convertido en el gran beneficiario estructural del nuevo ciclo de gasto militar, no solo por su peso industrial, sino por un sistema de adjudicación que reduce la competencia y consolida posiciones dominantes con dinero público.
La pregunta ya no es cuánto gasta España en defensa, sino cómo y en manos de quién se concentra ese gasto. Y, sobre todo, qué riesgos asume el contribuyente cuando miles de millones se asignan sin concurso, sin alternativa real y sin un debate público a la altura del volumen comprometido.


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