Una mesa con poder absoluto sobre contratos millonarios
La autorización de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para incorporar a Leire Díez como representante de la SEPI en la mesa técnica encargada de gestionar contratos de urgencia durante la pandemia abre un nuevo foco sobre cómo se repartieron cientos de millones de euros públicos sin los controles habituales. Aquella mesa tenía potestad para contactar, negociar, seleccionar y validar adjudicaciones en un contexto de excepcionalidad que, según fuentes conocedoras de su funcionamiento, permitió “pasar por alto muchos controles administrativos”.
Leire Díez y la sombra del amaño: del Covid a la Audiencia Nacional
La presencia de Leire Díez en ese órgano cobra hoy una relevancia explosiva. El magistrado de la Audiencia Nacional Antonio Piña investiga su presunta implicación, junto al expresidente de la SEPI Vicente Fernández y el empresario Antxon Alonso, en el amaño de al menos cinco contratos por casi 133 millones de euros a cambio de comisiones. El periodo investigado (2021-2023) coincide con la consolidación de estructuras creadas al calor de la pandemia.
El caso Escribano: el milagro empresarial que nació en plena pandemia
Mientras se relajaban los controles, Escribano Mechanical & Engineering protagonizaba uno de los crecimientos más llamativos del tejido industrial español. Tras décadas de evolución modesta, la empresa dio el salto en 2020 con un contrato directo de 36 millones de euros para suministrar respiradores al INGESA, pese a no tener experiencia sanitaria.
A partir de aquel contrato, la empresa de los hermanos Escribano inició una escalada sin precedentes. En solo cuatro años pasó de 44 millones de facturación a más de 355 millones en 2024, con previsiones de alcanzar 430 millones en 2025. Un crecimiento superior al 700 %, sin cambios estructurales visibles ni una revolución tecnológica que lo respalde.
El desenlace de este recorrido es especialmente sensible: Ángel Escribano alcanza la presidencia de Indra, empresa estratégica para la defensa nacional, mientras su hermano Javier forma parte del consejo de administración. Todo ello bajo el paraguas de la SEPI, principal accionista de la compañía y pieza central del control gubernamental del sector.
Una misma lógica, un mismo patrón
La mesa de contratos de urgencia, la presunta trama investigada por la Audiencia Nacional y el ascenso meteórico de Escribano hasta Indra no son episodios aislados. Dibujan un patrón sistemático de uso discrecional del dinero público, donde la excepcionalidad se convierte en norma y los beneficiarios se repiten.
La gran pregunta que sigue sin respuesta
¿Cómo es posible que, bajo el control directo de la SEPI, se encadenen contratos millonarios, crecimientos inexplicables y nombramientos estratégicos sin que nadie asuma responsabilidades políticas? La pandemia terminó, pero el sistema de adjudicación opaca que dejó sigue intacto. Y sus consecuencias, ahora, empiezan a llegar a los tribunales.
Puedes leer el artículo original sobre Leire Díez en Voz Populi.


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