la compañía firma un acuerdo con Piedrafita Systems para desarrollar sistemas eléctricos y suspensiones para vehículos blindados
Indra sigue consolidando su dominio en la industria de defensa española. La compañía, que cuenta con la participación del Estado, se ha convertido en el principal receptor de los incrementos presupuestarios militares. Este jueves ha anunciado una nueva alianza con Piedrafita Systems para el desarrollo de sistemas eléctricos y de suspensión en vehículos blindados. Un paso más en su estrategia de expansión que refuerza su papel como brazo industrial del Gobierno en el proceso de militarización.
El acuerdo entre Indra y Piedrafita Systemn se presenta como un avance tecnológico, pero también evidencia la posición privilegiada de la empresa semipública en el reparto de fondos de defensa. Mientras el gasto militar español crece hasta niveles récord, Indra consolida su control sobre la cadena de suministros del Ejército, abarcando desde los radares y sistemas de misión hasta la fabricación de blindados.
La nueva división Indra Land Vehicles, que ya absorbió a Tess Defence y controla contratos por más de 2.000 millones de euros, se convierte en el núcleo de esta expansión. Con la compra de fábricas como El Tallerón en Gijón y la creación de alianzas estratégicas con empresas menores, Indra construye una red de dependencias que la sitúa en el centro de toda la industria terrestre de defensa.
Homilía
El discurso oficial habla de “soberanía tecnológica” y “autonomía estratégica”, pero expertos de la materia apuntan a que Indra opera como un monopolio militar de facto, respaldado por la financiación pública y por una política de puertas giratorias entre la empresa y el Gobierno. Cada nuevo contrato o alianza se traduce en más concentración de poder y menos competencia real.
Mientras tanto, la CNMC, que acaba de autorizar sin condiciones la compra de Hispasat por 725 millones, mantiene una actitud pasiva ante la expansión del grupo. Todo apunta a que Indra no solo moderniza los blindados del Ejército, sino que también blinda su posición como el gigante intocable del complejo militar-industrial español.
Puedes leer la noticia completa desde aquí.
El Gobierno exige explicaciones a Indra por el fracaso del 8×8 Dragón.


Deja una respuesta