Un accionista reclama que el Estado retome el control directo de la compañía

La junta extraordinaria de Indra aprobó este viernes la adquisición del 89,68% de Hispasat por 725 millones de euros, una operación que permitirá al grupo tomar también el control de Hisdesat, su rama militar. Pero lo que debía ser una jornada de celebración estratégica terminó marcada por una de las intervenciones más críticas y directas registradas en Indra en los últimos años.

“Concertación clara”: el golpe más duro al modelo de gobernanza

El accionista Manuel Revuelta denunció ante la junta una “concertación clara” entre la SEPI, Sapa y Amber Capital, y acusó a la CNMV de permitir esta coordinación entre socios que, en su opinión, está distorsionando por completo la gobernanza y el rumbo estratégico de Indra.

“Muchas de las decisiones que se están tomando no son en nada oportunas para una compañía crítica para el futuro de este país”, afirmó. Y subrayó que, a su juicio, la empresa está siendo utilizada para concentrar poder y recursos, en lugar de reforzar el tejido industrial nacional.

Contra la compra de Hispasat: “Es engordar la compañía, no reforzarla”

Revuelta arremetió con especial dureza contra la adquisición de Hispasat, que describió como un movimiento más cosmético que estratégico.

Comprar Hispasat es como entrar en el negocio aeronáutico queriendo ser Airbus y nos compramos Iberia”, ironizó, cuestionando que la operación fortalezca realmente las capacidades tecnológicas del país.

Según él, España debería apostar por consorcios europeos y no por replicar estructuras nacionales “sin escala y sin sentido industrial”. Mantener el relato del “campeón nacional”, dijo, es “una historia para contar, pero no real”.

“Indra acapara todo el dinero del ecosistema y empobrece al resto”

La crítica más profunda de Revuelta apuntó al efecto arrastre negativo que, según él, está generando la estrategia de la SEPI y del Gobierno: acaparar fondos públicos y grandes contratos a través de Indra mientras el resto de la industria se queda sin recursos.

“El Gobierno y la SEPI están acaparando todo el dinero del ecosistema, empobreciendo al resto del sector”, afirmó. “A las demás empresas solo les llegan las migas.”

Revuelta también cuestionó la evolución de las adjudicaciones públicas recibidas por Indra: “Una compañía que facturaba alrededor de 40 millones al año hace muy poco ha acumulado de repente 1.000 millones en adjudicaciones. ¿Cómo se explica?”

“Se está vendiendo una compañía estratégica mientras se arruina la industria”

El accionista advirtió de que el país está en riesgo de perder capacidades industriales mientras, paradójicamente, se vende la idea de un fortalecimiento estratégico.

Se está vendiendo una compañía estratégica mientras se arruina la industria española”, denunció.

Revuelta pide que el Estado vuelva a asumir el mando directo

Su intervención culminó con una petición tan clara como poco habitual en una junta:
“Solicito formalmente la restitución del Estado en la cabeza de Indra”.

El objetivo, según explicó, sería evitar que el control efectivo de una empresa clave para la defensa y la soberanía tecnológica española quede mediado por socios privados con intereses propios.

Una crítica que eclipsa el relato oficial

Aunque el presidente, Ángel Escribano, y el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, defendieron la compra de Hispasat como un salto estratégico, la intervención de Revuelta acaparó la atención de la jornada y expuso con crudeza las tensiones internas que atraviesa la compañía.


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