Indra, en el punto de mira por los expertos

El confundador y CEO de Blackbird Broker alerta que las tecnológicas aún no han iniciado su corrección y advierte de que el fuerte rally de Indra podría esconder un riesgo de sobrevaloración en un mercado cada vez más distorsionado.

Las tecnológicas vuelven a encender las alarmas. Marc Ribes, cofundador y CEO de Blackbird Broker, advierte que estos valores “ni siquiera han empezado a corregir”, pese a que muchos inversores ya dan por iniciada la fase de bajada. Su análisis llega en una jornada marcada por el movimiento más radical de Michael Burry —el famoso gestor de La Gran Apuesta—, que ha decidido liquidar Scion Asset Management y devolver el capital a sus clientes.

Un mercado con desequilibrios crecientes

Ribes interpreta la salida de Burry como síntoma de una inquietud compartida entre los inversores value: las valoraciones actuales de las grandes tecnológicas están muy lejos de su realidad económica. “Si haces números desde una perspectiva de valor en compañías como Nvidia, ves que para justificar su capitalización habría que vender un volumen de GPUs para el que ni siquiera existe energía disponible”, explica.

El experto también apunta a problemas estructurales en el sector: ingresos cruzados poco transparentes entre Big Tech, deuda oculta similar a la de los CDOs de 2008, equipos amortizados más allá de su vida útil y un enorme desafío energético para sostener la infraestructura prevista.

Cita un dato revelador procedente de JP Morgan: para que las valoraciones cuadraran, todos los usuarios de Netflix del mundo tendrían que pagar 180 euros al mes. Una muestra clara de la desconexión entre expectativas y economía real.

La apuesta más agresiva de Michael Burry

En este contexto, Burry ha tomado una de sus posiciones más extremas: ha comprado opciones put sobre Palantir con precio de ejercicio en 50 dólares y vencimiento en 2027. La operativa solo empieza a ser rentable si el valor cae un 70%, aunque implícitamente anticipa un desplome del 80% o incluso del 90%.

“¿Ha detectado algún fraude o simplemente se ha vuelto loco? Una de las dos”, ironiza Ribes, aunque reconoce en Burry a “un apostador brillante y con enorme capacidad”.

¿Y qué pasa con Indra?

Mientras las tecnológicas muestran sus primeras grietas, valores como Indra han captado la atención de los oyentes del consultorio. Ribes advierte que el fuerte impulso de la compañía podría esconder riesgo de sobrecompra, aunque su desempeño contrasta con el buen momento que vive la banca europea.

El mercado observa cada movimiento con creciente inquietud. La gran incógnita es si estamos ante el estallido de una nueva burbuja tecnológica… o simplemente ante otra de las arriesgadas apuestas del siempre imprevisible Michael Burry.

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