Más directivos internos y menos contrapesos independientes
La toma de control de Indra sobre Hispasat y su filial militar Hisdesat ha venido acompañada de un profundo vuelco en los órganos de gobierno que ha reabierto el debate sobre la estrategia de la compañía, su modelo de gobernanza y el creciente peso del poder político y militar en empresas estratégicas.
Apenas cerrada la operación —tras un largo proceso regulatorio— Indra ha sustituido a buena parte de los consejeros designados en la etapa de Red Eléctrica, apostando de forma casi exclusiva por perfiles internos y reduciendo la diversidad en los consejos, tanto profesional como de género.
Más poder interno y menos contrapesos
Uno de los movimientos más significativos ha sido el nombramiento de Miguel Ángel Panduro, hasta ahora consejero delegado de Hispasat, como nuevo responsable de Indra Espacio. El relevo simboliza la integración total de la compañía satelital en la estructura de Indra y diluye cualquier atisbo de autonomía estratégica.
Junto a Panduro, Indra ha colocado en el consejo de Hispasat a una larga lista de altos cargos del grupo: Luis Mayo como nuevo CEO de Hispasat; Manuel Escalante; Miguel Forteza; Antonio Mora y Ana María Molina, que además se sienta en ambos consejos.
La consecuencia es un órgano de gobierno fuertemente alineado con la cúpula de Indra, con escaso margen para la independencia o el contraste interno.
Salida de independientes y retroceso en diversidad
En paralelo, han salido del consejo figuras independientes como Antonio Gómez Ciria y Therese Jamaa, además de varios directivos de la anterior matriz. El resultado es un consejo más homogéneo y con menor presencia femenina, un aspecto especialmente llamativo cuando en junio entra en vigor la Ley de Representación Paritaria, que obligará a Indra a corregir de nuevo la composición.
Desde la propia compañía se reconoce que ya se trabaja en el nombramiento de una nueva consejera para cumplir la norma, lo que refuerza la sensación de improvisación y de ajustes reactivos más que estratégicos.
El peso del Estado y del Ministerio de Defensa
El nuevo esquema también incrementa la presencia institucional. En los consejos permanecen Pedro Duque como presidente, representantes de la SEPI, de la Secretaría de Estado de Digitalización y del Ministerio de Defensa, cuyo peso se ve reforzado con la entrada del general Enrique Campo Loarte, presidente del INTA.
En Hisdesat, donde Indra controla el 51% del capital y comparte accionariado con Airbus y Sener, la estructura se replica: más directivos de Indra, más presencia de Defensa y menor equilibrio entre socios.
Un modelo que refuerza las críticas
El rediseño de los consejos de Hispasat e Hisdesat refuerza una crítica recurrente hacia Indra: su transformación en un holding cada vez más centralizado, politizado y dependiente del Estado, donde las decisiones estratégicas se concentran en un núcleo reducido y con escasos contrapesos independientes.
Lejos de aprovechar la integración para reforzar la gobernanza y la pluralidad, Indra parece optar por un modelo de control férreo, alineado con los intereses del accionista público y del complejo militar-industrial, incluso a costa de diversidad, independencia y transparencia.
Un movimiento que puede facilitar la ejecución de grandes programas estratégicos, pero que incrementa los riesgos reputacionales y de gobernanza en un momento en el que la compañía ya está bajo escrutinio por su relación con el poder político y su papel central en el reparto del gasto público en Defensa.


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