La nueva etapa arranca con división en la dirección

La etapa de Ángel Simón al frente de Indra arranca con un nuevo foco de tensión interna. Apenas semanas después de asumir la presidencia, el directivo ha solicitado revisar su retribución tras su incorporación a la mesa de dirección, según avanza El Confidencial. El movimiento añade presión a una compañía que, lejos de recuperar la estabilidad, sigue encadenando episodios de fricción en su cúpula.

Una calma que nunca llegó

La salida de Ángel Escribano, forzada por la presión del Gobierno tras semanas de enfrentamiento interno, se interpretó como el cierre de una crisis que había deteriorado la relación entre Moncloa y la dirección de la compañía. Sin embargo, la realidad ha sido distinta.

La llegada de Simón no ha consolidado un nuevo equilibrio, sino que ha abierto nuevas líneas de discrepancia en un momento especialmente sensible para Indra, que trata de redefinir su posicionamiento estratégico en defensa y tecnología.

El precedente: subida del 55% a De los Mozos

El origen del desacuerdo no es menor. En el último consejo de administración ordinario, celebrado el 25 de marzo, Indra aprobó una subida del 55% en la remuneración de José Vicente de los Mozos, elevando su salario hasta los 4,9 millones de euros, con el objetivo de asegurar su continuidad como consejero delegado hasta 2029.

Según fuentes cercanas a la compañía, esta decisión no es compartida por Simón, que considera que esa retribución resulta difícilmente justificable en el contexto actual de la empresa.

Un conflicto que va más allá del salario

La discrepancia sobre las remuneraciones no es un simple ajuste interno. Es el primer síntoma visible de la distancia entre los dos ejecutivos llamados a liderar conjuntamente Indra en su nueva etapa.

Simón y De los Mozos representan perfiles, trayectorias y enfoques distintos. Y el desacuerdo sobre el paquete retributivo del consejero delegado refleja una diferencia más profunda: la visión sobre cómo debe gestionarse la compañía en un momento de alta exposición política y exigencia del mercado.

Gobernanza bajo presión en un momento clave

Este nuevo episodio vuelve a poner el foco en la gobernanza de Indra, en un contexto en el que el Gobierno de Pedro Sánchez busca consolidar la compañía como un actor clave en el sector de defensa.

Sin embargo, la acumulación de tensiones —cambios en la presidencia, disputas internas y decisiones controvertidas— proyecta una imagen de inestabilidad que dificulta precisamente ese objetivo.

Un arranque que marca el tono

La petición de revisión salarial por parte de Simón no es un detalle menor ni un trámite administrativo. Es una señal temprana de que la nueva etapa de Indra no parte de una base de consenso sólido.

Y deja una conclusión clara:
la crisis puede haber cambiado de protagonistas, pero no de naturaleza.

Puedes leer el artículo original en El Confidencial.