Un aumento histórico del gasto exige más cooperación empresarial

El mensaje desde el Ministerio de Defensa no ha dejado lugar a interpretaciones. En pleno contexto de tensiones internas y disputas empresariales en el sector, el teniente general José Antonio Gutiérrez Sevilla, subdirector general de Programas de la Dirección General de Armamento y Material (Dirección General de Armamento y Material), ha lanzado un aviso directo a las grandes compañías españolas de defensa: “hay que ponerse las pilas” y dejar de lado conflictos estériles.

Durante su intervención en la II Jornada de Seguridad y Defensa Global organizada por Europa Press, el alto mando instó a empresas como Indra, Navantia, GMV y Escribano Mechanical & Engineering a centrarse en lo esencial: prepararse para un aumento drástico de la demanda en defensa y reforzar su capacidad industrial sin perder tiempo en disputas internas.

Un toque de atención en plena tensión del sector

Las palabras del teniente general llegan en un momento especialmente delicado, marcado por enfrentamientos empresariales, tensiones accionariales y luchas por el control en compañías estratégicas. En ese contexto, el mensaje es claro: la industria no puede permitirse el lujo de distraerse.

“Hay que mejorar la cooperación y evitar rencillas innecesarias”, subrayó Gutiérrez Sevilla, dejando entrever la preocupación del Ministerio ante un sector que, pese a la oportunidad histórica que representa el aumento del gasto en defensa, corre el riesgo de fragmentarse por conflictos internos.

Una oportunidad histórica… con exigencias reales

Desde Defensa insisten en que España se encuentra ante un momento clave para modernizar sus capacidades militares y reforzar su autonomía estratégica, especialmente en el marco de los programas europeos de I+D. Sin embargo, ese potencial solo podrá materializarse si las empresas son capaces de ganar eficiencia, cooperar y elevar su nivel competitivo.

El propio Gutiérrez Sevilla fue contundente: la responsabilidad no recae solo en el Ministerio, sino en todo el ecosistema industrial. “Tenemos las ideas claras, pero ahora hay que ejecutarlas”, vino a resumir.

La industria responde… con cautela y mensajes alineados

Desde el lado empresarial, las principales compañías recogieron el guante, aunque con matices. El consejero delegado de EM&E, Fernando Fernández, defendió la capacidad de su empresa para competir al máximo nivel internacional, pero coincidió en la necesidad de colaborar más y evitar perder el foco.

En la misma línea, el representante de Indra, Daniel de Lorenzo Brotons, puso en valor la posición de la compañía en grandes programas europeos como el Eurofighter, asegurando que España está “bien posicionada” pese al histórico déficit de inversión.

Sin embargo, ese optimismo contrasta con la realidad reciente del sector, donde las tensiones entre empresas han sido constantes, especialmente en proyectos clave.

Planificación, inversión y talento: los retos pendientes

Desde Navantia, su director de Operaciones, Gonzalo Mateo-Guerrero Alcázar, insistió en la necesidad de una planificación a largo plazo y en reforzar áreas críticas como la productividad, la digitalización y la cadena de suministro.

El contexto internacional añade presión: Europa invierte significativamente menos en defensa que Estados Unidos, lo que obliga a optimizar recursos y apostar por la cooperación industrial como una necesidad, no como una opción.

Europa llega tarde en tecnología clave

Por su parte, el CEO de GMV, Jesús Serrano, alertó del retraso europeo en ámbitos estratégicos como las comunicaciones satelitales, aunque valoró positivamente iniciativas como IRIS2.

El diagnóstico es compartido: Europa —y España— deben acelerar si no quieren quedarse atrás en sectores críticos.