El legado de Ángel Escribano continúa condicionando el futuro de la compañía

La nueva etapa de Indra bajo la presidencia de Ángel Simón arranca con un objetivo evidente: dejar atrás la convulsa era de Ángel Escribano, reconstruir las relaciones con la industria de defensa y tratar de estabilizar una compañía que ha encadenado una crisis tras otra en los últimos años. Sin embargo, las declaraciones realizadas por Simón en una entrevista concedida a El País evidencian que algunos de los asuntos más controvertidos siguen sin resolverse, especialmente la fallida fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), la salida de José Vicente de los Mozos y el conflicto abierto con Santa Bárbara Sistemas.

La salida de De los Mozos confirma el cambio de poder en Indra

Aunque Simón evitó entrar en detalles sobre el relevo de José Vicente de los Mozos, la entrevista deja claro que la decisión respondió a una redefinición completa de la cúpula de la compañía.

El presidente de Indra defendió que el nombramiento de Josep Maria Recasens fue aprobado por unanimidad y habló de una «nueva etapa» para la empresa, pero evitó explicar los motivos concretos que llevaron a la salida de un consejero delegado que hasta hace pocas semanas seguía defendiendo públicamente su compromiso con el proyecto.

La realidad es que el relevo confirma la profunda reestructuración impulsada desde la llegada de Simón y consolida un nuevo equilibrio de poder dentro de una empresa que ha visto desfilar cuatro presidentes y cuatro consejeros delegados en apenas cinco años, una situación inédita en su historia reciente.

Simón no cierra la puerta a EM&E, pero evita comprometerse

Uno de los momentos más relevantes de la entrevista llegó cuando fue preguntado por la posible integración de EM&E, la empresa de la familia Escribano cuya fusión con Indra provocó una de las mayores crisis de gobernanza vividas por la compañía.

Lejos de descartar definitivamente la operación, Simón optó por una posición calculadamente ambigua. Recordó que fueron los propietarios de EM&E quienes retiraron la propuesta y aseguró que Indra estudiará cualquier acuerdo que considere necesario en función de sus necesidades industriales.

Las declaraciones reflejan que la dirección actual intenta alejarse del modelo impulsado durante la presidencia de Ángel Escribano, cuando la integración de la compañía familiar se convirtió en una prioridad estratégica pese al evidente conflicto de interés que terminó provocando la intervención de la SEPI, la presión de los consejeros independientes y la salida del propio Escribano.

Aunque Simón evita reabrir públicamente el debate, tampoco cierra la puerta a una futura operación, lo que mantiene vivas las dudas sobre el papel que EM&E podría desempeñar en los próximos movimientos corporativos de Indra.

Reconstruir la relación con Santa Bárbara, una prioridad

Otro de los frentes heredados de la etapa anterior es la batalla abierta con Santa Bárbara Sistemas, filial de General Dynamics, tras los polémicos contratos de artillería adjudicados por el Gobierno a Indra y EM&E por más de 7.000 millones de euros.

Durante la entrevista, Simón rebajó el tono y apostó por la colaboración con toda la industria de defensa española y europea. Preguntado directamente por la guerra judicial con Santa Bárbara, insistió en que la compañía está hablando con todos los actores del sector y mostró su confianza en que las diferencias puedan superarse.

El mensaje supone un cambio radical respecto a la estrategia seguida durante la presidencia de Ángel Escribano, marcada por enfrentamientos con diversos grupos industriales y por una agresiva política de expansión que deterioró las relaciones con algunos de los principales actores del sector.

De la confrontación a la búsqueda de alianzas

La entrevista deja entrever un cambio de filosofía en Indra. Simón insiste en que la compañía no realizará adquisiciones para ganar tamaño, sino únicamente para incorporar capacidades concretas. Una declaración que contrasta con la estrategia desplegada durante la etapa anterior, cuando la empresa protagonizó múltiples intentos de compra y movimientos corporativos que generaron tensiones dentro y fuera del sector.

El nuevo presidente apuesta ahora por las alianzas industriales y por reforzar el papel de Indra como integrador tecnológico, intentando proyectar una imagen de estabilidad tras meses de conflictos internos, enfrentamientos accionariales y polémicas operaciones corporativas.

Una nueva etapa que sigue condicionada por los problemas del pasado

Pese al discurso conciliador de Ángel Simón, la entrevista evidencia que los grandes asuntos que marcaron la crisis de Indra siguen presentes. La salida de José Vicente de los Mozos, el futuro de la fusión con EM&E y la batalla con Santa Bárbara Sistemas continúan siendo cuestiones abiertas que condicionarán el futuro inmediato de la compañía.

Por ahora, Simón intenta transmitir una imagen de normalidad y estabilidad. Sin embargo, el desafío será demostrar que la nueva Indra puede dejar atrás los conflictos que han marcado los últimos años y recuperar la credibilidad en un sector donde las relaciones industriales son tan importantes como los contratos públicos.

Información elaborada a partir de la entrevista concedida por Ángel Simón a El País.