Un relevo forzado que cuesta más de 5 millones a la compañía
Indra ha reconocido en sus cuentas semestrales un coste superior a los 5,3 millones de euros por la salida de José Vicente de los Mozos, un relevo que se produjo pese a que el directivo había manifestado su intención de continuar al frente de la compañía. La cifra refleja el elevado precio de una nueva reorganización en la cúpula de la empresa participada por el Estado a través de la SEPI, en un momento marcado por conflictos internos, investigaciones corporativas y enfrentamientos judiciales.
Según informa Vozpópuli, la mayor parte de la factura corresponde a indemnizaciones y compensaciones pactadas tras la resolución anticipada de su contrato. Entre ellas destacan 3,3 millones de euros en indemnizaciones, incluyendo una penalización por incumplimiento del periodo de preaviso previsto contractualmente, así como 1,98 millones por un pacto de no competencia. A ello se suman otros conceptos retributivos que elevan el coste total de la operación por encima de los cinco millones de euros.
La salida de De los Mozos se enmarca en la profunda reestructuración impulsada por Ángel Simón tras su llegada a la presidencia de Indra después de la caída de Ángel Escribano. El relevo no solo ha supuesto un importante desembolso económico para la compañía, sino que también ha disparado la remuneración global del consejo de administración, que prácticamente se ha duplicado respecto al mismo periodo del año anterior.
Una compañía atrapada entre demandas e investigaciones
El coste millonario del relevo coincide con una etapa especialmente delicada para Indra. La compañía ha reconocido por primera vez en sus cuentas la existencia de la demanda presentada por Santa Bárbara Sistemas, filial de General Dynamics, por presunta utilización de documentación confidencial relacionada con programas militares estratégicos.
El conflicto, que se encuentra ya en los tribunales, añade presión sobre una empresa que intenta cerrar la etapa anterior mientras gestiona uno de los mayores choques corporativos de su historia reciente. La denuncia apunta a posibles infracciones de secretos empresariales y actos de competencia desleal, un escenario especialmente sensible para una compañía que aspira a consolidarse como referente nacional en defensa.
Paralelamente, la nueva dirección ha puesto en marcha distintas investigaciones internas para revisar actuaciones y decisiones adoptadas durante la etapa anterior. Estas pesquisas ya han provocado varias salidas de directivos y podrían desembocar en nuevos cambios dentro de la organización.
La factura de una transición convulsa
La indemnización a De los Mozos se suma así a una larga lista de costes derivados de la inestabilidad que ha marcado los últimos meses en Indra. Mientras la compañía prepara un nuevo plan estratégico bajo el liderazgo de Josep Maria Recasens, la realidad es que sigue afrontando litigios, reestructuraciones internas y tensiones derivadas de la gestión heredada.
Lejos de proyectar una imagen de estabilidad, las últimas cuentas reflejan una empresa inmersa en una transición compleja, donde los cambios en la cúpula directiva, las investigaciones corporativas y los conflictos judiciales continúan generando un elevado coste económico y reputacional. Según la información publicada por Vozpópuli, la salida de De los Mozos constituye uno de los ejemplos más visibles de una reorganización que, por el momento, sigue pasando una elevada factura a Indra.

