Un nuevo frente competitivo en el sector defensa

La familia Escribano no quiere quedarse sin salida. Mientras las negociaciones para integrar Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) en Indra siguen bloqueadas, los empresarios han activado un plan B de alto impacto: llevar su compañía al mercado bursátil.

Según fuentes financieras citadas por Vozpópuli, el banco de inversión JP Morgan ha diseñado una hoja de ruta para sacar a Bolsa hasta el 49% de EM&E, una operación con la que los Escribano podrían obtener en torno a 1.000 millones de euros y mantener el control de la empresa.

Una valoración millonaria bajo escrutinio

El plan contempla valorar el 100% de EM&E en unos 2.300 millones de euros, una cifra que consolida la narrativa de fuerte crecimiento de la compañía, pero que también genera dudas en el mercado por su rápida escalada en los últimos años.

JP Morgan ya habría preparado la documentación para iniciar contactos con inversores si los Escribano deciden activar esta vía, en un contexto en el que el sector de defensa está atrayendo capital por sus perspectivas de crecimiento.

La fusión con Indra sigue siendo el plan A

Pese a este movimiento, la prioridad de los Escribano sigue siendo la fusión con Indra, una operación que quedó en suspenso tras la dimisión de Ángel Escribano y las reticencias de la SEPI, principal accionista de la tecnológica.

Para facilitar ese camino, la familia ya ha comenzado a explorar la venta total o parcial de su participación del 14,3% en Indra, con el objetivo de eliminar obstáculos y acercar posiciones con el Gobierno, que quiere mantener el control mayoritario de la compañía.

Movimiento simultáneo en el capital de Indra

En paralelo, distintos inversores —tanto nacionales como internacionales— han mostrado interés en tomar posiciones en el capital de Indra, incluyendo operaciones sobre derivados vinculados a las acciones de la familia.

Parte de esos títulos están, además, pignorados como garantía frente al propio JP Morgan, lo que añade presión para encontrar una solución que ordene la estructura accionarial.

Presión a Moncloa y múltiples escenarios abiertos

La estrategia de los Escribano responde a una lógica clara:
no depender de una única salida y forzar una definición por parte del Gobierno y la SEPI.

El mensaje implícito es evidente:
si la fusión no avanza, EM&E seguirá su camino en solitario… y con acceso a capital propio.

Un choque potencial en el sector de defensa

Sin embargo, el plan de salida a Bolsa no está exento de riesgos. En el sector se interpreta que un EM&E independiente y capitalizado podría entrar en competencia directa con Indra y la SEPI, especialmente en la adquisición de pequeñas compañías de defensa.

Esto abriría un nuevo frente en un mercado ya tensionado por la pugna entre grandes actores industriales y el papel creciente del Estado.

Un tablero aún sin resolver

A día de hoy, los Escribano juegan en varios frentes a la vez:

  • Mantener viva la opción de fusión con Indra
  • Reordenar su posición accionarial
  • Y preparar una salida alternativa al mercado

Todo con un objetivo común:
obtener garantías suficientes antes de ceder el control en una operación donde el Estado quiere seguir mandando.

El desenlace sigue abierto. Pero una cosa está clara:
los Escribano ya no están dispuestos a esperar sin alternativas.

Puedes leer el artículo original en Vozpópuli.