El nuevo equilibrio de poder divide a la compañía

Nuevo terremoto en Indra. Apenas mes y medio después de la llegada de Ángel Simón a la presidencia, el Gobierno ha decidido apartar a José Vicente de los Mozos de la dirección ejecutiva de la tecnológica, culminando así una profunda crisis interna en Indra marcada por tensiones políticas, luchas accionariales y el desgaste provocado por la etapa de los Escribano.

Según ha publicado The Objective, la salida de De los Mozos habría sido pactada directamente entre Moncloa, la SEPI y Ángel Simón poco después de su desembarco en la presidencia de la compañía.

Moncloa aparta a De los Mozos tras la guerra interna en Indra

La destitución supone un giro radical dentro de la tecnológica. Durante meses, De los Mozos fue una de las piezas clave del proyecto impulsado alrededor de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), incluida la controvertida fusión entre Indra y EM&E.

Sin embargo, la relación entre De los Mozos y Ángel Escribano terminó deteriorándose conforme crecían las tensiones con Moncloa y la SEPI por el conflicto de interés que suponía intentar vender EM&E mientras presidía la propia Indra.

Finalmente, De los Mozos acabó alineándose con el Gobierno en la batalla interna que terminó provocando la caída de los Escribano y la venta de su 14,3% del capital.

Pese a ello, Moncloa tampoco ha querido mantenerle al frente de la compañía.

Ángel Simón concentra cada vez más poder dentro de Indra

La salida del consejero delegado refuerza todavía más la figura de Ángel Simón, que en apenas semanas ha ido acumulando poder ejecutivo y corporativo en Indra.

Aunque inicialmente aterrizó como presidente no ejecutivo, dentro del sector nadie creía realmente que su papel fuese meramente institucional. De hecho, ya preside tanto la comisión delegada ejecutiva como la comisión de estrategia, órganos que anteriormente controlaba Ángel Escribano.

Ahora, la marcha de De los Mozos abre definitivamente la puerta a que Simón asuma un control todavía mayor sobre la gestión diaria de la empresa.

La nueva dirección refuerza el control político sobre Indra

En paralelo, Ángel Simón ha comenzado a rodearse de perfiles de máxima confianza. El fichaje de Ciril Rozman como jefe de gabinete y responsable de asuntos públicos se interpreta dentro del sector como un movimiento destinado a reforzar el control político y corporativo de Indra.

La sensación creciente dentro de la compañía es que Indra atraviesa una transformación cada vez más condicionada por decisiones políticas y equilibrios de poder ajenos a la lógica empresarial tradicional.

La crisis de gobernanza en Indra sigue lejos de terminar

La salida de los Escribano no ha servido para estabilizar la compañía. Al contrario, la guerra interna en Indra se ha intensificado.

La posible reactivación de la operación con EM&E, las tensiones entre accionistas, la presión de Amber Capital y los movimientos impulsados desde Moncloa mantienen a la tecnológica atrapada en una permanente crisis de gobernanza corporativa.

Además, según apunta The Objective, la cercanía de De los Mozos al entorno del Partido Popular también habría pesado en la decisión final del Gobierno. El directivo mantiene actualmente la presidencia de IFEMA, institución vinculada a la Comunidad de Madrid presidida por Isabel Díaz Ayuso.

Indra proyecta una imagen de inestabilidad permanente

Mientras la compañía intenta presentarse como el gran campeón nacional de defensa, la realidad interna sigue marcada por reestructuraciones constantes, luchas de poder, presiones políticas y conflictos accionariales.

La sensación dentro del mercado es que Indra continúa funcionando más como un tablero de batalla política y empresarial que como una tecnológica centrada en ejecutar su estrategia industrial a largo plazo.

Los continuos cambios de liderazgo, la salida de figuras clave y las maniobras alrededor de EM&E siguen deteriorando la imagen de estabilidad de Indra en uno de los momentos más sensibles para la industria de defensa española.