Irish Rail pierde la confianza en Indra y decide romper el contrato

Indra se lleva un duro golpe en Irlanda. Irish Rail ha decidido poner fin al contrato de 32 millones de euros para desarrollar su nuevo sistema de gestión del tráfico ferroviario después de acumular retrasos y problemas técnicos.

El proyecto debía estar terminado en junio de 2024. Sin embargo, seis años después de su adjudación, Irish Rail asegura que Indra seguía sin disponer de un sistema preparado para entrar en servicio. Según la compañía ferroviaria, se llegaron a producir seis incumplimientos de plazos.

32 millones de euros y un sistema que nunca llegó

Las pruebas realizadas detectaron problemas en el software y el evaluador independiente de seguridad concluyó que todavía no estaba preparado para ser utilizado.

El resultado es especialmente duro para Indra: Irish Rail ha perdido la confianza en la tecnológica española y ya busca una alternativa con Siemens Mobility.

Además, la compañía ferroviaria ha reconocido un deterioro de 50 millones de euros relacionado con el proyecto y estudia reclamar daños a Indra.

Indra culpa al cliente

Indra rechaza haber incumplido sus obligaciones y responsabiliza parcialmente a Irish Rail de los problemas, alegando falta de documentación y una participación tardía de los usuarios.

Pero las explicaciones no cambian el resultado: el cliente ha roto el contrato después de seis años y está buscando otro proveedor.

El caso supone un serio golpe para la imagen de una compañía que presume de capacidad tecnológica y que afronta una enorme cartera de proyectos. En Irlanda, sin embargo, el balance es difícil de maquillar: años de trabajo, retrasos, 50 millones de impacto y un cliente que ya no quiere esperar.