De la tensión con Escribano al liderazgo total

Indra ha entregado a su consejero delegado y nuevo primer ejecutivo, José Vicente de los Mozos, un paquete de 3.324 acciones valoradas en más de 158.000 euros, según los datos remitidos a la CNMV y recogidos por El Independiente. La entrega, realizada el pasado 9 de abril, corresponde a la retribución variable de 2025, el último ejercicio bajo la presidencia de Ángel Escribano.

Menor bonus en acciones, pero más poder

El paquete recibido por De los Mozos es inferior al del año anterior, cuando percibió 9.471 acciones valoradas en unos 250.000 euros. Sin embargo, el contexto ha cambiado radicalmente: tras la dimisión de Escribano y la llegada de Ángel Simón a la presidencia sin funciones ejecutivas, De los Mozos se ha consolidado como el máximo responsable operativo de Indra.

El movimiento refuerza su posición en un momento clave, en el que la compañía busca consolidarse como el “campeón nacional de defensa” impulsado por el Gobierno.

Más de 660.000 euros en incentivos para la cúpula

La política de retribución variable en acciones no se limita al consejero delegado. Indra ha repartido 13.447 acciones entre 16 directivos, lo que equivale a unos 660.000 euros.

Entre los principales beneficiarios destacan:

  • Raúl Ripio, director general de Mobility, con acciones valoradas en unos 79.000 euros
  • Manuel Ausaverri, director de Estrategia, con unos 58.000 euros
  • Antonio Mora, director general de Operaciones, con más de 53.000 euros

El precio de referencia de la entrega se fijó en 48,97 euros por acción, aunque actualmente los títulos de Indra cotizan por encima de los 52 euros, lo que incrementa el valor real del incentivo.

Resultados récord que impulsan las retribuciones

Según el informe anual de remuneraciones de la compañía, estos incentivos están ligados a la consecución de objetivos financieros y estratégicos, en un ejercicio en el que Indra alcanzó máximos históricos en ingresos, EBIT y beneficio neto, con crecimientos de doble dígito.

Además, la compañía destaca que su acción se revalorizó en 2025 un 186%, muy por encima del 49% del IBEX 35, situándose como el valor más alcista del índice.

De la tensión con Escribano al control total

La entrega de acciones se produce en un contexto de cambio profundo en la cúpula. La relación entre Escribano y De los Mozos se deterioró durante la crisis interna, hasta el punto de que el Gobierno mantuvo contactos con el CEO sin conocimiento del entonces presidente.

Tras su salida, Escribano llegó a cuestionar públicamente su papel:
“No sé dónde ha estado. Quizá ha estado beneficiándose de no estar en ningún sitio”.

Sin embargo, el desenlace ha reforzado claramente la posición de De los Mozos, que no solo concentra ahora el poder ejecutivo, sino que tiene sobre la mesa una posible revisión al alza de su salario.

Más que un bonus, un cambio de poder

La retribución en acciones refleja no solo los resultados del ejercicio, sino también el nuevo equilibrio interno en Indra.

Porque más allá de los 158.000 euros, el verdadero cambio es otro:
De los Mozos ha pasado de ser el CEO a convertirse en el hombre fuerte de la compañía.

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